Comunidad
Diwigo crece por cooptación: aquí, a cada miembro lo ha invitado alguien que le aprecia.
Ningún algoritmo que te empuje desconocidos, ninguna carrera por los seguidores. Una comunidad de allegados, construida vínculo a vínculo.
Nuestros valores
Tres principios sencillos que marcan la diferencia.
Autenticidad
Reaccionamos con sinceridad — incluso un «Bah» vale más que el silencio. Escribimos a personas reales, no a un público. La calidad de los intercambios prima siempre sobre su cantidad.
Amabilidad
Detrás de cada perfil hay alguien cercano — un familiar, un amigo, un compañero. Aquí hablamos como hablaríamos alrededor de una mesa.
Confianza
Entrada por invitación, alojamiento en Suiza, ninguna reventa de datos. Lo que compartes en un círculo se queda en ese círculo.
Hacer crecer la comunidad
Eres tú quien elige quién entra.
Tus 5 invitaciones
Al registrarte recibes 5 códigos de invitación personales. Los encuentras en tu página Mis invitaciones: cópialos o envíalos por correo — la persona invitada entra automáticamente en tus contactos.
Participar
Publica, comenta, reacciona, responde a los recordatorios. Cada interacción alimenta tus vínculos — y el sistema premia la presencia, nunca el voyeurismo.
Avisar de un problema
¿Un contenido fuera de lugar, un fallo, una idea de mejora? Escríbenos desde la página de contacto — cada mensaje se lee.
La regla de oro
Cabe en una frase: compórtate aquí como lo harías delante de la persona. Nada de acoso, nada de contenidos de odio, nada de spam. Las cuentas que dañan la confianza de la comunidad salen de ella — así de sencillo.
Construye vínculos que cuentan
Diwigo te ayuda a seguir cerca de quienes de verdad importan.
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