Recordatorios inteligentes
Acordarse sin sentirse acosado. Una señal pequeña, suave, en el momento justo — nunca una ventana que te grite.
En la vida real, uno se olvida. Empiezas cosas, y luego el día a día se impone. No es pereza… es simplemente la vida. En Diwigo lo entendemos.
Recordatorios que te respetan
Nada de notificaciones rojas agresivas. Solo una mano tendida, a tu ritmo.
Una mano tendida
Tú eliges si quieres recordatorios, su frecuencia, e incluso su tono. Un recordatorio no es una obligación: es una oportunidad de reconectar contigo, con tus ganas, con tus ideas.
Todo está en la intención
Aquí, un recordatorio no dice «vas tarde». Dice: «¿Y si retomas el hilo?». Ya escribas, participes en una conversación o releas un texto que te inspiró, te acompaña con suavidad.
¿Y si no respondes?
Nada grave. Ni avisos en ráfaga, ni puntos perdidos, ni visibilidad reducida. Tú vives tu vida, y Diwigo sigue ahí, para cuando te apetezca volver.
Cada pequeño paso cuenta
Responder a un recordatorio es regalarse tiempo para uno mismo — y eso se valora.
1 me encanta = 1 punto
Porque te implicas, aunque sea con suavidad.
1 «bah» = 1 punto
Porque sigues presente, aunque sea sin convicción.
1 comentario = 4 puntos
Compartes un trozo de ti.
1 vez compartido = 3 puntos
Pones en valor lo que te ha marcado.
Aquí, recordar es reconectar. No que te vigilen.
¿Listo para cambiar tus hábitos?
Súmate a la revolución social que valora la autenticidad antes que la pasividad.
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